Planificación, compromiso y acción. 10 claves para cumplir tus objetivos

¿Sabías que el 80% de las personas que se marcan objetivos para el año nuevo nunca los consigue? ¿Formas parte de este porcentaje? Los propósitos están muy bien si nos los planteamos para cumplirnos realmente, pero ya sabes, sin esfuerzo, no hay recompensa. Si no cualquiera lo lograría. Normalmente antes de que termine diciembre o a principios de enero nos fijamos empezar con nuevos hábitos como los típicos dejar de fumar, apuntarse al gimnasio e ir, comer saludable, ahorrar o viajar. Pero luego llega febrero y tiramos la toalla porque nuestra motivación se pierde por el camino.

Sin embargo, es fundamental que nos replanteemos la importancia que tienen estos hábitos, porque estas rutinas y acciones que llevamos a cabo a lo largo del día, son los que determinan nuestra vida. De hecho, las personas exitosas lo son porque planifican, se responsabilizan y son hacedores por naturaleza.

“La única diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha.” (Edmund Hoffens)

Así que si este próximo año te has propuesto de verdad marcarte nuevos objetivos y conseguirlos, toma nota de estas 10 claves que te ayudarán con el proceso. Para ello vas a necesitar una agenda, un compromiso real contigo mismo, y mucha, mucha acción:

–Objetivos concretos y realistas. En coaching trabajamos en las sesiones con el modelo SMARTER. Lo más aconsejable es empezar con pocos objetivos para que podamos enfocar toda nuestra atención y energía en ellos. Es necesario que sean lo más específicos posible, medibles en el tiempo para saber cuándo los daremos por logrados y tener fecha final, alcanzables, retadores para que nos motiven, ecológicos, es decir, que no perjudiquen a terceros, y tener recompensa para nosotros.

–Planificación. Crea tu plan mensual y semanal con acciones claras, específicas y realistas. Anota tus objetivos diariamente en tu agenda, esto te ayudará a mantener tu atención. De hecho, se dice que si dejas tu objetivo por escrito, aumentan las posibilidades de éxito hasta un 42%. Revisa semanalmente y mensualmente tu plan de acción para que puedas realizar ajustes si fuera necesario.

–Compromiso. Comprométete contigo mismo y toma el control de tu vida. Las personas de éxito se responsabilizan de lo que hacen y toman decisiones. De ti depende que logres mejorar tu salud, obtener ese título o disponer del dinero necesario para realizar tu viaje soñado. Deja de buscar excusas, y haz que las cosas pasen.

–Círculo de poder. Comparte tus metas con algunas personas de tu confianza que se conviertan en tu grupo de poder para que cuando flaquees (todos lo hacemos en algún momento), estén ahí para apoyarte y darte un empujón.

–Motívate. La motivación requiere un trabajo continuo y diario, pues no siempre contamos con factores externos que lo hagan. Cuando emprendemos nuevos proyectos la ilusión y las ganas están al 100%, pero la consecución de cualquier objetivo es un proceso que supone obstáculos, subidas y bajadas, y es necesario que recuerdes tu “para qué” estás haciendo lo que estás haciendo.

–Cuídate. Emprender nuevas metas implica cambiar nuestras rutinas, pero no debemos olvidarnos de la importancia de descansar 7-8 horas diarias, comer saludablemente y conciliar para tener equilibrio en todas las áreas de nuestra vida.

–Priorízate. Aléjate de todo aquello que te aleje precisamente de tu objetivo. Aprende a decir no y prioriza tu agenda.

–Perseverancia. Necesaria en todo proceso. Ten paciencia y sigue adelante a pesar de las dificultades que encuentres. El camino está repleto de aprendizajes y tendrás que ser perseverante para lograr algo que todavía no tienes.

–Visualización. Dedica un tiempo a diario a visualizar, y conéctate con aquello que quieres poniendo a trabajar todos los sentidos. Si esta práctica te cuesta, puedes hacer tú mismo un panel de sueños, el Vision Board, con recortes de fotografías y colgarlo en un lugar visible de tu casa. Esto mantendrá tu motivación y te acercará a tu objetivo.

-Premio. Cuando iniciamos un nuevo camino hacia un objetivo o un hábito hay que recompensarnos siempre que cumplamos con el plan, pues aunque es algo que nos beneficia, implica esfuerzo y renuncias. Así que cuando revises a final de semana tu planificador y veas que has cumplido, prémiate de alguna manera.

Con estos 10 pasos conseguirás aumentar tus probabilidades de éxito en la consecución de tus objetivos, pero recuerda que todo depende de ti. Y lo más importante, no esperes más, y ponte en marcha ya.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2007274867900)

8 pasos para desarrollar la comunicación asertiva

Aprender a comunicarnos asertivamente es clave en todo tipo de negociaciones para lograr nuestros objetivos profesionales y personales. Nos permite un equilibrio y alejarnos de la comunicación agresiva (sucede si reaccionamos inadecuadamente) y de la pasiva (si aceptamos criterios ajenos sin tenernos en cuenta).

Cuando hablamos de comunicación asertiva nos referimos a la estrategia de expresar ideas, opiniones y sentimientos respetando nuestros derechos sin herir a los demás, pero también impidiendo que nos dañen.

Algo que no siempre resulta fácil, pues lo que pensamos, decimos y la forma de expresarlo puede llevarnos a malentendidos. Y muchas veces pasa por falta de congruencia interna entre lo que sentimos, pensamos y queremos decir.

¿Cómo podemos mejorar la comunicación asertiva?

–Escucha activa. Cuando tengas cualquier tipo de conversación, muestra interés y escucha de verdad para comprender, no para responder. La reflexión de tenemos dos orejas y solo una boca ayuda mucho a ponerla en práctica. Además del gran aprendizaje que desarrollas.

–Calidad en la argumentación. Si tienes claridad, podrás defender tu punto de vista con mayor seguridad. Aporta siempre ideas y opiniones que sirvan de apoyo en tus intervenciones.

–Aléjate de juicios. Observa los hechos de la manera más objetiva posible. Reconocer puntos de vista diferentes a los nuestros nos ayuda a crecer.

–Comunicación no verbal. Se dice que representa un 55% de nuestro lenguaje, por encima de las palabras y la voz. Apóyate en ella transmitiendo con tu cuerpo emociones positivas y manteniendo una postura abierta y calmada.

–Resérvate las emociones negativas. Somos seres más emocionales que racionales. Esto a veces nos aleja de nuestros objetivos si nos dejamos llevar. Responsabilízate de lo que sientes en cada momento y no lo dejes en manos de otros o de circunstancias externas.

–Voz. Aprende a modularla para transmitir calma. Mantén un tono moderado, habla pausadamente y respeta los silencios.

–Pide aclaraciones si las necesitas. Si te falta información, pídela al interlocutor para una comprensión mayor.

-Haz tus peticiones desde el respeto a los demás. Sé concreto y expresa lo que quieres.

Seguir estos pasos, aunque no resulte sencillo, nos ayudará a comunicarnos con éxito y a mejorar nuestras habilidades sociales y directivas. De hecho, son muchas las ventajas que nos permite una comunicación asertiva:

-Favorece la empatía

-Aumenta nuestra autoestima, porque desarrollamos más seguridad y confianza en nosotros mismos

-Autoconocimiento. Nos permite conocernos más y mejor. Así como a los demás, porque tratas de entender qué necesidades o emociones no están cubiertas en ti y en ellos

-Beneficia el entendimiento

-Amplía el reconocimiento externo

-Fomenta la colaboración. Fundamental para el trabajo y gestión del equipo

Con la práctica conseguiremos mejorar nuestras relaciones en ámbitos personales y profesionales, resolver conflictos y llegar a acuerdos de manera óptima, rápida y eficaz.

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Credibilidad política: cómo generar confianza en los ciudadanos

Escuchar en la calle, en casa o en los medios de comunicación que los ciudadanos han dejado de creer en los políticos no es ninguna novedad. De hecho, según el último barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), para el 45’5% de la población de España, nuestros representantes son uno de los principales problemas que tenemos, el segundo en concreto. Y si vamos más allá, todos nuestros líderes obtuvieron una valoración de un 1 sobre 10. Generan poca o ninguna confianza.

La pérdida de credibilidad concierne a los cabeza de lista de todas las formaciones sin excepción, partidos de gobierno y más recientes, independientemente de ideologías y colores. Y es que esta es una de las cualidades claves que valoran las personas en aquellos que ejercen la política ante un panorama invadido por la corrupción, debates vacíos, falta de coherencia y de soluciones a las preocupaciones ciudadanas, reproches mutuos, cambios de estrategia una vez llegados al poder, y poca acción.

¿Qué es la credibilidad? Es un concepto que utilizamos para decidir si creemos o no en una determinada información o persona. Se basa básicamente en la confianza y en el grado de conocimiento, donde también intervienen las fuentes.

“La comunicación honesta está construida en la verdad e integridad y en el respeto del uno por el otro.” (Benjamin E. Mays)

Conseguir esa credibilidad no es fácil, pero si algo hay claro, es que si la perdemos, recuperarla todavía cuesta más. Incluso en política, puede suponer el fin de la carrera. Por eso es importante hacer las cosas lo mejor posible desde el principio. Pero, ¿qué es lo que determina depositar la confianza en un partido o representante por otro? ¿Qué ayuda a la hora de inclinarnos por una de las opciones? ¿Cómo se puede generar más confianza en los ciudadanos? Algunas de las cualidades, virtudes y acciones que más valora la sociedad son:

-Integridad. Esta es la que sin duda genera la confianza. Ser fiel a tus principios, a tus valores. No puedes fallar a las personas que se afiliaron a tu partido, forman parte de él, o te votaron, pues son dignos de ella y debes trabajarla cada día.

-Honestidad. Dar información de calidad y contrastada. Así como de logros reales, titulaciones y experiencias profesionales demostrables. No afirmar cosas que no tienen base ni ocultar datos. No prometer lo que no se puede cumplir, pues los medios de comunicación cuentan con hemeroteca y es fácil caer en contradicciones. Esta práctica genera desconcierto. Si te equivocas, acepta y reconoce el error, ya se dice que rectificar es de sabios. Mostrarte humano transmite cercanía.

-Coherencia. Procurar que aquello que decimos esté alineado con lo que pensamos, sentimos y hacemos. Si hay congruencia en nuestro interior, lo reflejaremos en el exterior.

-Respeto. Respetar a los adversarios independientemente de las circunstancias externas que ocurran. No juzgar ni criticar, escuchar las opiniones ajenas aunque no las compartas, y empatizar. Si tú respetas, te respetas a ti mismo.

–Comunicación asertiva. Los líderes expresan sus ideas, opiniones y sentimientos de forma asertiva respetando sus derechos y sin la intención de herir a los demás. No hay que caer en juegos dialécticos ni en la demagogia. La confrontación política implica dominar el arte de la oratoria y la argumentación.

-Ser un ejemplo. Piensa en las personas que te inspiran y qué cualidades admiras de ellas. Modélalas y conviértete en ese tipo de líder. La preparación es fundamental, así como formarse y explotar nuestras habilidades, potenciarlas y seguir creciendo.

-Confianza en ti y en los demás. Si confías en ti mismo, en tu entorno, en tu equipo, en tus afiliados y los ciudadanos es más fácil que te devuelvan esa confianza. Si no confías en ti, ¿cómo vas a confiar en los demás? Y si no confías en los demás, ¿cómo van a confiar en ti?

Estas características son la base de cualquier relación sea el que sea el contexto en el que nos encontremos, siendo en el caso de las personas con representación pública, seguramente más necesarias. Lo que sí que parece incuestionable es que a mayor confianza, mayor opción de éxito. Y más en unos tiempos donde el flujo de información es continuo, ya que cualquier noticia o rumor se difunde con rapidez y,  saber reaccionar de manera ágil y creíble, es un plus para quien se juega la credibilidad de sus votantes. La persona que sea capaz de generarla y mantenerla, obtendrá resultados positivos en un escenario tan exigente y expuesto como el de la política.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2007274867931)