8 pasos para convencer más con tu comunicación no verbal

¿Te gustaría aumentar tu capacidad de persuasión y mejorar tus resultados? Como líder sé que algo que te preocupa es conectar realmente con tu público y ser capaz de convencerle. Cuando hablamos de convencer, me refiero a esa «capacidad de generar credibilidad y el cambio con una comunicación persuasiva, entendida como un medio por el cual las personas colaboran unas con otras en la conformación de sus versiones de la realidad,  privadas y compartidas». (K. Reardon). En este post te doy 8 pasos para convencer más con tu comunicación no verbal.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de comunicación no verbal? Pues a todo aquello que transmite o lleva algún significado no expresado por medio de palabras como los movimientos del cuerpo, la voz, los objetos, el tiempo y la distancia. Resulta difícil de controlar porque es inconsciente, pero sin duda es muy rica. Su dominio puede ayudarnos a reforzar la información que transmitimos, recalcar un desacuerdo y transmitir información y confianza sin recurrir al lenguaje verbal.

Foto de fauxels en Pexels
Foto de fauxels en Pexels

Toma nota de estos pasos, practica y conseguirás convencer más a partir de ahora:

1) Contacto visual. Una persona segura y con confianza en sí misma, es capaz de mantener la mirada a su interlocutor. Haz contacto visual con naturalidad a lo largo del discurso. Desviar la mirada o bajarla consigue el efecto contrario al que buscamos.

2) Gesticulación. Es importante acompañar nuestro discurso con gestos y movimientos de manos, pero no caigas en el exceso. Eso puede denotar nerviosismo y falta de preparación. Nuestras manos deben reforzar el mensaje.

3) Apretón de manos. Ojo con este gesto tan cotidiano (no tanto ahora por la situación que estamos viviendo) porque expresa más de lo que pensamos. Ofrece siempre la mano con seguridad y con firmeza. De lo contrario, podemos transmitir justo lo que no buscamos una vez más: inseguridad, nerviosismo y miedo.

4) Sonrisa. No olvides mostrar una buena sonrisa, especialmente en el momento de la presentación y saludo, eso te ayudará a empezar tu discurso desde una buena posición. Tampoco al despedirte, mostrarás más cercanía y confianza a tu audiencia.

5) Postura corporal. Busca la verticalidad y la apertura, echa los hombros hacia atrás y levanta ligeramente el mentón. Además, cuando hay sintonía, tendemos a imitar de manera inconsciente los gestos del otro.

6) Cruce de brazos. Evita a toda costa cruzar los brazos, de esta manera se crea de inmediato una barrera con nuestro interlocutor. Podemos transmitir sin pretenderlo desconfianza, enfado o desacuerdo.

7) Distancia. Presta atención a la distancia que mantienes con tu interlocutor, cuanta más comodidad y acuerdo, será menor. Cuando no estamos a gusto o algo nos desagrada, la tendencia es apartarnos.

8) Imagen. Cuida también tu apariencia y vestuario, pues también pueden convertirse en aliados para proyectar más seguridad. A veces un elemento como vestir una americana o blazer, una corbata, o unos tacones, puede reforzar nuestro mensaje.

Aplica estos sencillos pasos y, con la práctica, verás cómo mejoras tus resultados y logras aumentar tu capacidad de persuasión. Tan importante es lo que se dice como lo que no se dice.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.)

Transforma tus días con 5 claves

Hay días que las cosas no nos salen bien y, eso, repercute en nuestro bienestar emocional. Como líder, sé que cuentas con una apretada agenda de eventos y compromisos diarios. Por eso, necesitas contar con herramientas que te ayuden a gestionar el estrés y los imprevistos para mantener tus emociones a un buen nivel, ya que es fundamental para desempeñar tus funciones públicas con éxito. En este post te ayudo a transformar tus días con 5 claves para que, independientemente de las circunstancias que te rodeen, tus jornadas tengan otro color.

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1) Es importante mantener una actitud mental positiva. Tomar conciencia y hacernos responsables de nuestras vidas marca un antes y un después en las mismas. Trabaja por mantener una buena actitud nada más despertarte, y practica el buen hábito de hacer afirmaciones positivas, ya sea frente al espejo, en voz alta o escribiendo en tu cuaderno de autocuidado. Eso nos ayudará a emprender la jornada con energía. Nos sentiremos más empoderados para enfrentar el nuevo día.

2) Cuida tu comunicación no verbal. Ya sabes que estamos todo el tiempo comunicando. Debes prestar atención también a tu postura, rostro, manos, pies, etc. Adopta una buena postura corporal que te empodere para encarar tu día a día. Busca siempre la verticalidad, camina con la espalda recta, hombros hacia atrás, levanta ligeramente el mentón, y sonríe. Eso te ayudará a atraer cosas positivas.

3) Cuida tus palabras. También sabes el gran poder que tienen las palabras que decimos. Pon atención a tu diálogo interior, esa voz que nos acompaña cada día como hemos mencionado en anteriores posts y, especialmente, evita caer en expresiones del tipo “tengo un mal día”, “voy tirando” o “no puedo más”. Simplemente acepta lo que está ocurriendo, algo debes aprender. La mente puede convertirse en nuestro peor enemigo y puede sabotearnos. Cambia esas frases por otras positivas y, la energía que atraerás, cambiará. Y con ella, cambiará todo en tu interior, reflejándose también en tu exterior.

4) Ofrece tu ayuda. Ayudar a los demás nos hace felices. Haz acciones que te hagan sentir bien contigo mismo/a. Echa una mano a un compañero, dona o regala algo que ya no necesites, un cumplido, felicita a alguien…Lo que haces a los demás, te lo haces a ti también. Puede ser una buena manera de cambiar el foco en lo que nos pasa y nos disgusta para brindar luz y esperanza en otra persona.

5) Y por último, dedica un tiempo para ti para mantener una buena energía haciendo deporte, bailando, escuchando música o meditando. Haz algo te que guste hacer. Además, no olvides nunca el humor. Puedes ver monólogos, una comedia o habla con ese amigo que siempre te hace reír. Especialmente en los días más duros tenemos que darnos una ración de risas, aunque sea pequeña.

De esta manera, conseguirás que tus días tengan sentido. Y, cuando las cosas no vayan por el camino que queremos, siempre podemos hacer algo para transformar y cambiar esa dirección. Todos tenemos ese poder.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2011095839701).

El poder de la sonrisa en la comunicación

¿Conoces los beneficios de la sonrisa en la comunicación no verbal? Cuando comunicamos, lo hacemos no solo con las palabras, sino con nuestro rostro, mirada, manos, gestos, postura corporal…Y también con nuestra sonrisa. Lejos de la creencia que a veces detecto en los líderes con los que trabajo, la sonrisa no está reñida con la profesionalidad. El hecho de sonreír no debe interpretarse como falta de seriedad, al contrario, es un elemento que va ayudarte precisamente a empatizar y conectar con tu público objetivo. Imprescindible para todo orador. Descubre en este post el poder de la sonrisa en la comunicación para que la potencies al máximo en tus próximas intervenciones públicas o ante la cámara. A partir de ahora, será tu aliada.

Por una parte, la sonrisa te ayuda a conectar con tu público. Como seres sociales que somos, nos movemos constantemente en entornos con personas. La base de toda relación es la comunicación. De hecho, pasamos aproximadamente un 80% de nuestro tiempo diario hablando. Sonreír cuando hables con los demás, a cámara o a la hora de hablar en público, proyecta una imagen de cercanía y confianza, por lo que conseguirás llegar más a los demás. Y si logras conectar con tu público, transmitirás tu mensaje. Algo que muchas veces os preocupa como líderes.

Si especialmente sufres de miedo escénico, deberías tener muy en cuenta a tu nueva aliada, ya que sonreír, reduce el estrés y la ansiedad al hablar en público. Compruébalo unos minutos antes de salir a escena, verás cómo los nervios se reducen. Puedes practicar ensayando cada mañana igual que tomas otras rutinas en tu día a día.

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Gracias a la sonrisa, obtienes energía positiva. Y es que al relajarse los músculos, te encuentras mejor siempre que se haga de una forma natural y sincera. Evidentemente no quiere decir que estés sonriendo en cualquier momento, habrá circunstancias que requieran de una postura más seria. Pero huir del malhumor, también repercutirá positivamente en tu salud.

Como decimos, somos seres sociales y la comunicación es la base de las relaciones. Si muestras la sonrisa, facilitarás las relaciones con los demás, también cuando hablamos de negocios. Cuando se toma una actitud seria, a veces tendemos a pensar que nos obedecerán o mostraremos más nuestra autoridad. Algo que no es cierto y, además, provoca que nuestro cuerpo se resienta después. La seriedad crea una barrera, puede hacer que la gente de nuestro entorno adopte una actitud de desconfianza, o incluso, miedo. Es mucho más fácil hacer alianzas, networking, reuniones o negociaciones cuando partimos desde una buena predisposición. Una sonrisa natural y agradable nos abre puertas hacia los demás. Y sin duda, mejora nuestra imagen.

Por último, si tú sonríes, contagiarás a tu audiencia. Si como líder logras conectar con tu público objetivo, conseguirás transmitir tu mensaje. Y si transmites tu mensaje, impactarás y dejarás huella.

Por tanto, explota al máximo tu sonrisa en la comunicación, ya que como ves, son muchos sus beneficios para conseguir esa ansiada conexión que deseas con tu público.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2009015212185)