Transforma tus días con 5 claves

Hay días que las cosas no nos salen bien y, eso, repercute en nuestro bienestar emocional. Como líder, sé que cuentas con una apretada agenda de eventos y compromisos diarios. Por eso, necesitas contar con herramientas que te ayuden a gestionar el estrés y los imprevistos para mantener tus emociones a un buen nivel, ya que es fundamental para desempeñar tus funciones públicas con éxito. En este post te ayudo a transformar tus días con 5 claves para que, independientemente de las circunstancias que te rodeen, tus jornadas tengan otro color.

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1) Es importante mantener una actitud mental positiva. Tomar conciencia y hacernos responsables de nuestras vidas marca un antes y un después en las mismas. Trabaja por mantener una buena actitud nada más despertarte, y practica el buen hábito de hacer afirmaciones positivas, ya sea frente al espejo, en voz alta o escribiendo en tu cuaderno de autocuidado. Eso nos ayudará a emprender la jornada con energía. Nos sentiremos más empoderados para enfrentar el nuevo día.

2) Cuida tu comunicación no verbal. Ya sabes que estamos todo el tiempo comunicando. Debes prestar atención también a tu postura, rostro, manos, pies, etc. Adopta una buena postura corporal que te empodere para encarar tu día a día. Busca siempre la verticalidad, camina con la espalda recta, hombros hacia atrás, levanta ligeramente el mentón, y sonríe. Eso te ayudará a atraer cosas positivas.

3) Cuida tus palabras. También sabes el gran poder que tienen las palabras que decimos. Pon atención a tu diálogo interior, esa voz que nos acompaña cada día como hemos mencionado en anteriores posts y, especialmente, evita caer en expresiones del tipo “tengo un mal día”, “voy tirando” o “no puedo más”. Simplemente acepta lo que está ocurriendo, algo debes aprender. La mente puede convertirse en nuestro peor enemigo y puede sabotearnos. Cambia esas frases por otras positivas y, la energía que atraerás, cambiará. Y con ella, cambiará todo en tu interior, reflejándose también en tu exterior.

4) Ofrece tu ayuda. Ayudar a los demás nos hace felices. Haz acciones que te hagan sentir bien contigo mismo/a. Echa una mano a un compañero, dona o regala algo que ya no necesites, un cumplido, felicita a alguien…Lo que haces a los demás, te lo haces a ti también. Puede ser una buena manera de cambiar el foco en lo que nos pasa y nos disgusta para brindar luz y esperanza en otra persona.

5) Y por último, dedica un tiempo para ti para mantener una buena energía haciendo deporte, bailando, escuchando música o meditando. Haz algo te que guste hacer. Además, no olvides nunca el humor. Puedes ver monólogos, una comedia o habla con ese amigo que siempre te hace reír. Especialmente en los días más duros tenemos que darnos una ración de risas, aunque sea pequeña.

De esta manera, conseguirás que tus días tengan sentido. Y, cuando las cosas no vayan por el camino que queremos, siempre podemos hacer algo para transformar y cambiar esa dirección. Todos tenemos ese poder.

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4 errores a evitar a la hora de hablar en público

Según los pensamientos que dominen tu día a día podría decirse que eres una persona positiva o negativa. Algo que sin duda debes tener en cuenta a la hora de hablar en público si quieres hacerlo con éxito. La importancia de conocer y dominar aquello que pasa por nuestra mente, esos pensamientos recurrentes, las creencias limitantes y el diálogo interior, determinarán en un gran porcentaje que nuestra exposición sea adecuada. Por eso, ten en cuenta estos 4 errores a evitar a la hora de hablar en público:

1) Desapégate del resultado. Por supuesto que es comprensible que quieras realizar una buena conferencia, presentación o exposición pública, pero de entrada, no centres el foco en ese aspecto. Eso te causará todavía más presión, estrés, y alimentarás los miedos y las inseguridades. Si quieres evitar situaciones incómodas como empezar a sudar, temblar o perder la voz, no caigas en los extremos del estilo “Lo hago bien” o “Lo hago mal”. El resultado es un conjunto de varios elementos. Prepárate según tu objetivo y pon el foco en lo importante: tu público.

2) Cuida tu diálogo interior. Me gusta remarcar el trabajo interior que hay que hacer para aprender a comunicar eficazmente, algo que trato con mayor profundidad en mis mentorías. ¿Qué tipo de pensamientos pasan por tu cabeza cada vez que tienes que hablar en público? ¿De dónde proceden esas creencias negativas que te están limitando?

El diálogo interior es esa voz que escuchas continuamente y te acompaña a todas partes. Debes ser consciente de que nuestra mente se puede convertir en nuestro principal enemigo si no eres capaz de dominarla en esos momentos que requieren tanto de nuestra parte. Si antes de salir a escena estás repitiéndote frases del tipo: “No puedo, “Soy incapaz”, “No valgo para esto” o “Estoy muy nervioso”, lo único que vas a hacer es darle el poder a tu mente y que los miedos te roben todo el protagonismo. Debes aprender a cortar esos pensamientos de manera tajante.

3) Olvídate del qué pensarán los demás. Céntrate en ti y en dar lo mejor ti mismo cuando hables en público. Evita pensar si gustarás o no a la audiencia, si les gustará o no el contenido, si les caerás bien o no. Esta práctica también aumentará considerablemente tus nervios y tu presión en el escenario. Una de las cosas que más se valora en un orador es la autenticidad. Sé tú mismo, actúa con naturalidad, y conectarás más y mejor con tu público.

4) Deja de lado el perfeccionismo. Sé que muchos sufrimos esa necesidad de hacerlo todo perfecto, sin embargo, es algo a lo que te animo desde ya a dejar de lado. Nada supone más estrés escénico que la perfección. ¿Alguna vez diste una conferencia desastrosa? ¿Te quedaste en blanco en un momento clave? ¡Bienvenido al club! Nadie que se expone públicamente está libre de vivir alguna de esas situaciones. E imagino que si estás leyendo este post, pudiste superarlo. Relativiza las cosas y tómalas como algo natural. No generalices tampoco, si una vez no salió bien, ahora tienes una nueva oportunidad para hacerlo mejor.

Aprender a hablar en público de forma eficaz requiere de técnicas, y sobre todo, de mucha práctica. Si eres capaz de gestionar tus emociones y dominar a tu mente, lo tienes fácilmente todo ganado. No dejes que los miedos y las dudas ganen esa batalla, porque de esa manera, evitarás esa exposición y convertirte en un gran comunicador. Y la comunicación, te abre todas las puertas de tu vida.

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