Posiciónate como autoridad en tu sector con 3 claves

Para posicionarte como líder y referente en tu sector, debes darte a conocer para que tu público objetivo sepa quién eres, qué haces y cómo le puedes ayudar con tus propuestas, productos y servicios. Por eso, es recomendable que abras tus canales de información y distribución para que puedas hacer llegar tu mensaje y los beneficios de lo que ofreces a más personas. Si no estás comunicando, estás perdiendo importantes oportunidades de llegar a tu audiencia. En este post te ayudo a posicionarte como autoridad en tu sector con 3 claves.

1) Para que tu público objetivo te conozca, debes tener visibilidad y presencia en Internet, así como en los medios de comunicación. Si no comunicas, no existes. Comparte contenido en redes sociales y participa activamente para que pueda saber de ti o de tu negocio, tus actividades diarias, tus valores y, especialmente, cómo puedes ayudarle. Para que alguien confíe en ti, primero accederá y consultará información.

Debido a esto, es muy interesante que incluyas en la estrategia la posibilidad de colaborar en los medios. Aparecer en la prensa tradicional, digital, radio o televisión, aumentará tu credibilidad y reputación como experto en tu sector.

Hazte visible, ten presencia e interactúa con tu comunidad, pues te dará muchas claves para atinar con tus mensajes.

2) Crea contenido de valor para tu comunidad. Cada persona prefiere consumir la información de una determinada manera, por un canal diferente. Algo que deberías tener en cuenta en tu plan de comunicación para aprovechar al máximo todas las posibilidades que nos ofrecen hoy las nuevas tecnologías. Como ya sabes, el contenido es el rey. Si todavía no tienes un blog, es una buena manera de empezar a escribir tus propias publicaciones, ya que te ayudará a posicionarte como autoridad. Puedes compartir tus reflexiones, dar consejos sobre temas de interés para tu audiencia o profundizar en la actualidad.

Por otro lado, si la cámara es tu asignatura pendiente, lánzate a hacer vídeos. Este formato supone cerca de un 90% del contenido que se consume en la red y te acerca a tus potenciales clientes, debido a que cuenta con múltiples ventajas. Contarás con mucha más visibilidad, te diferenciarás de tu competencia y, lo más importante, te acercarás a tu público, porque cuando nos mostramos y exponemos, aumenta la confianza sobre nosotros o nuestra marca. Lo que se traducirá en más ventas, clientes y seguidores.

También puedes crear tu podcast. Sin duda, está creciendo considerablemente en audiencia y, si todavía no dispones de tu propio programa, puedes empezar hoy mismo a darle forma. Puedes ponerlo en marcha en pocas horas con herramientas sencillas y gratuitas.

Foto de George Milton en Pexels.

3) El hecho de convertirte en referente de tu sector, te permitirá conectar con tu público objetivo. Y eso se traduce en un aumento de su confianza. Si te conocen y te muestras cercano, es más fácil que esas personas confíen en tu marca personal. Por ejemplo, Jobatus, es un portal de empleo que, gracias a su estrategia de comunicación, se ha convertido en una empresa líder en su sector a nivel internacional.

Con estos nuevos canales de información, ganarás visibilidad y posicionamiento como autoridad en tu nicho. Además, puedes aprovechar un mismo tema para explotarlo en los diferentes formatos para que tu mensaje pueda llegar a tu público objetivo según sus preferencias. Con menos llegamos a más.

Recuerda, comunicas constantemente hagas lo que hagas, por lo que potencia la comunicación a tu favor.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.)

7 claves para potenciar la escucha activa

¿Cuál es la diferencia entre oír y escuchar? Escuchar significa mucho más que oír, hay que poner atención para tratar de comprender a la persona que nos comunica un mensaje. Sin duda es una parte importante del proceso comunicativo y, a veces, no resulta fácil. En este post te doy 7 claves para potenciar la escucha activa, ya que esta habilidad te ayudará a tener mejores resultados en tu comunicación y a aprovecharla a tu favor.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay.

1) Presencia. En Coaching trabajamos mucho en las sesiones con la presencia. A esto nos referimos a concentrarnos en el aquí y ahora. Deja de lado tus problemas, preocupaciones y las reuniones de después. Apaga o silencio el teléfono. Pon toda tu atención en la persona que se está comunicando contigo. Aunque no lo creas, puedes obtener información valiosísima sobre tu interlocutor, especialmente si se trata de una negociación, a la hora de cerrar una venta o diferenciarte de posibles competidores. Fíjate en lo que dice y en lo que no dice con su comunicación no verbal: cómo es su mirada, cómo gesticula, sus silencios, su postura corporal, etc. Si eres capaz de descifrar esos mensajes, puedes optimizar tus habilidades comunicativas para conseguir esos objetivos que buscas.

2) Paciencia. Trata de escuchar con paciencia, intentando comprender el mensaje. Olvida tus pensamientos e ideas que quieres comentar a continuación. Céntrate en lo que te expresan en ese mismo momento.

3) Muestra interés y atención. Uno de los errores que cometemos como comunicadores se da con las interrupciones y cuando no respetamos el turno de palabra del otro. Trata de esperar y mostrarle interés a tu interlocutor siguiendo su discurso con la mirada, asintiendo con la cabeza y quedándote en silencio hasta que finalice. De esta manera lograrás recabar más información que después puedes completar.

4) Evita prejuicios. Trata de no sacar conclusiones precipitadas y de escuchar atentamente el mensaje sin prejuzgar a la persona, pues eso nos puede llevar a malas interpretaciones por motivos ajenos al discurso. Acepta al otro tal y como es. Saca conclusiones cuando el emisor termine de hablar.

5) Haz preguntas. Aprovecha tu momento para hacer las preguntas adecuadas y dar feedback sobre el mensaje emitido. Si algo no te quedó claro, pregunta y despeja las dudas.

6) Prepara el tema a tratar. Tan importante es prepararnos para dar un discurso como prepararnos para recibirlo, especialmente si es un tema que desconocemos o que no controlamos. Investiga y documéntate si lo necesitaras para aprovechar mejor la comunicación y la información que vas a obtener.

7) Parafrasea. Ofrece la retroalimentación y parafrasea alguna idea o algún enunciado que haya emitido tu interlocutor. Así transmitirás tu atención y comprensión.

Practica la escucha activa en cada ocasión que tengas a partir de ahora. ¿Encuentras congruencia entre la comunicación verbal y no verbal del emisor? Si eres capaz de estar presente, de dejar los prejuicios de lado y de escuchar para comprender en lugar de para responder, obtendrás mucha más información y tu comunicación será cada vez más óptima.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.)

8 pasos para convencer más con tu comunicación no verbal

¿Te gustaría aumentar tu capacidad de persuasión y mejorar tus resultados? Como líder sé que algo que te preocupa es conectar realmente con tu público y ser capaz de convencerle. Cuando hablamos de convencer, me refiero a esa «capacidad de generar credibilidad y el cambio con una comunicación persuasiva, entendida como un medio por el cual las personas colaboran unas con otras en la conformación de sus versiones de la realidad,  privadas y compartidas». (K. Reardon). En este post te doy 8 pasos para convencer más con tu comunicación no verbal.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de comunicación no verbal? Pues a todo aquello que transmite o lleva algún significado no expresado por medio de palabras como los movimientos del cuerpo, la voz, los objetos, el tiempo y la distancia. Resulta difícil de controlar porque es inconsciente, pero sin duda es muy rica. Su dominio puede ayudarnos a reforzar la información que transmitimos, recalcar un desacuerdo y transmitir información y confianza sin recurrir al lenguaje verbal.

Foto de fauxels en Pexels
Foto de fauxels en Pexels

Toma nota de estos pasos, practica y conseguirás convencer más a partir de ahora:

1) Contacto visual. Una persona segura y con confianza en sí misma, es capaz de mantener la mirada a su interlocutor. Haz contacto visual con naturalidad a lo largo del discurso. Desviar la mirada o bajarla consigue el efecto contrario al que buscamos.

2) Gesticulación. Es importante acompañar nuestro discurso con gestos y movimientos de manos, pero no caigas en el exceso. Eso puede denotar nerviosismo y falta de preparación. Nuestras manos deben reforzar el mensaje.

3) Apretón de manos. Ojo con este gesto tan cotidiano (no tanto ahora por la situación que estamos viviendo) porque expresa más de lo que pensamos. Ofrece siempre la mano con seguridad y con firmeza. De lo contrario, podemos transmitir justo lo que no buscamos una vez más: inseguridad, nerviosismo y miedo.

4) Sonrisa. No olvides mostrar una buena sonrisa, especialmente en el momento de la presentación y saludo, eso te ayudará a empezar tu discurso desde una buena posición. Tampoco al despedirte, mostrarás más cercanía y confianza a tu audiencia.

5) Postura corporal. Busca la verticalidad y la apertura, echa los hombros hacia atrás y levanta ligeramente el mentón. Además, cuando hay sintonía, tendemos a imitar de manera inconsciente los gestos del otro.

6) Cruce de brazos. Evita a toda costa cruzar los brazos, de esta manera se crea de inmediato una barrera con nuestro interlocutor. Podemos transmitir sin pretenderlo desconfianza, enfado o desacuerdo.

7) Distancia. Presta atención a la distancia que mantienes con tu interlocutor, cuanta más comodidad y acuerdo, será menor. Cuando no estamos a gusto o algo nos desagrada, la tendencia es apartarnos.

8) Imagen. Cuida también tu apariencia y vestuario, pues también pueden convertirse en aliados para proyectar más seguridad. A veces un elemento como vestir una americana o blazer, una corbata, o unos tacones, puede reforzar nuestro mensaje.

Aplica estos sencillos pasos y, con la práctica, verás cómo mejoras tus resultados y logras aumentar tu capacidad de persuasión. Tan importante es lo que se dice como lo que no se dice.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.)

Transforma tus días con 5 claves

Hay días que las cosas no nos salen bien y, eso, repercute en nuestro bienestar emocional. Como líder, sé que cuentas con una apretada agenda de eventos y compromisos diarios. Por eso, necesitas contar con herramientas que te ayuden a gestionar el estrés y los imprevistos para mantener tus emociones a un buen nivel, ya que es fundamental para desempeñar tus funciones públicas con éxito. En este post te ayudo a transformar tus días con 5 claves para que, independientemente de las circunstancias que te rodeen, tus jornadas tengan otro color.

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1) Es importante mantener una actitud mental positiva. Tomar conciencia y hacernos responsables de nuestras vidas marca un antes y un después en las mismas. Trabaja por mantener una buena actitud nada más despertarte, y practica el buen hábito de hacer afirmaciones positivas, ya sea frente al espejo, en voz alta o escribiendo en tu cuaderno de autocuidado. Eso nos ayudará a emprender la jornada con energía. Nos sentiremos más empoderados para enfrentar el nuevo día.

2) Cuida tu comunicación no verbal. Ya sabes que estamos todo el tiempo comunicando. Debes prestar atención también a tu postura, rostro, manos, pies, etc. Adopta una buena postura corporal que te empodere para encarar tu día a día. Busca siempre la verticalidad, camina con la espalda recta, hombros hacia atrás, levanta ligeramente el mentón, y sonríe. Eso te ayudará a atraer cosas positivas.

3) Cuida tus palabras. También sabes el gran poder que tienen las palabras que decimos. Pon atención a tu diálogo interior, esa voz que nos acompaña cada día como hemos mencionado en anteriores posts y, especialmente, evita caer en expresiones del tipo “tengo un mal día”, “voy tirando” o “no puedo más”. Simplemente acepta lo que está ocurriendo, algo debes aprender. La mente puede convertirse en nuestro peor enemigo y puede sabotearnos. Cambia esas frases por otras positivas y, la energía que atraerás, cambiará. Y con ella, cambiará todo en tu interior, reflejándose también en tu exterior.

4) Ofrece tu ayuda. Ayudar a los demás nos hace felices. Haz acciones que te hagan sentir bien contigo mismo/a. Echa una mano a un compañero, dona o regala algo que ya no necesites, un cumplido, felicita a alguien…Lo que haces a los demás, te lo haces a ti también. Puede ser una buena manera de cambiar el foco en lo que nos pasa y nos disgusta para brindar luz y esperanza en otra persona.

5) Y por último, dedica un tiempo para ti para mantener una buena energía haciendo deporte, bailando, escuchando música o meditando. Haz algo te que guste hacer. Además, no olvides nunca el humor. Puedes ver monólogos, una comedia o habla con ese amigo que siempre te hace reír. Especialmente en los días más duros tenemos que darnos una ración de risas, aunque sea pequeña.

De esta manera, conseguirás que tus días tengan sentido. Y, cuando las cosas no vayan por el camino que queremos, siempre podemos hacer algo para transformar y cambiar esa dirección. Todos tenemos ese poder.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2011095839701).

El poder de la sonrisa en la comunicación

¿Conoces los beneficios de la sonrisa en la comunicación no verbal? Cuando comunicamos, lo hacemos no solo con las palabras, sino con nuestro rostro, mirada, manos, gestos, postura corporal…Y también con nuestra sonrisa. Lejos de la creencia que a veces detecto en los líderes con los que trabajo, la sonrisa no está reñida con la profesionalidad. El hecho de sonreír no debe interpretarse como falta de seriedad, al contrario, es un elemento que va ayudarte precisamente a empatizar y conectar con tu público objetivo. Imprescindible para todo orador. Descubre en este post el poder de la sonrisa en la comunicación para que la potencies al máximo en tus próximas intervenciones públicas o ante la cámara. A partir de ahora, será tu aliada.

Por una parte, la sonrisa te ayuda a conectar con tu público. Como seres sociales que somos, nos movemos constantemente en entornos con personas. La base de toda relación es la comunicación. De hecho, pasamos aproximadamente un 80% de nuestro tiempo diario hablando. Sonreír cuando hables con los demás, a cámara o a la hora de hablar en público, proyecta una imagen de cercanía y confianza, por lo que conseguirás llegar más a los demás. Y si logras conectar con tu público, transmitirás tu mensaje. Algo que muchas veces os preocupa como líderes.

Si especialmente sufres de miedo escénico, deberías tener muy en cuenta a tu nueva aliada, ya que sonreír, reduce el estrés y la ansiedad al hablar en público. Compruébalo unos minutos antes de salir a escena, verás cómo los nervios se reducen. Puedes practicar ensayando cada mañana igual que tomas otras rutinas en tu día a día.

Foto de Andrea Piacquadio en Pexels.

Gracias a la sonrisa, obtienes energía positiva. Y es que al relajarse los músculos, te encuentras mejor siempre que se haga de una forma natural y sincera. Evidentemente no quiere decir que estés sonriendo en cualquier momento, habrá circunstancias que requieran de una postura más seria. Pero huir del malhumor, también repercutirá positivamente en tu salud.

Como decimos, somos seres sociales y la comunicación es la base de las relaciones. Si muestras la sonrisa, facilitarás las relaciones con los demás, también cuando hablamos de negocios. Cuando se toma una actitud seria, a veces tendemos a pensar que nos obedecerán o mostraremos más nuestra autoridad. Algo que no es cierto y, además, provoca que nuestro cuerpo se resienta después. La seriedad crea una barrera, puede hacer que la gente de nuestro entorno adopte una actitud de desconfianza, o incluso, miedo. Es mucho más fácil hacer alianzas, networking, reuniones o negociaciones cuando partimos desde una buena predisposición. Una sonrisa natural y agradable nos abre puertas hacia los demás. Y sin duda, mejora nuestra imagen.

Por último, si tú sonríes, contagiarás a tu audiencia. Si como líder logras conectar con tu público objetivo, conseguirás transmitir tu mensaje. Y si transmites tu mensaje, impactarás y dejarás huella.

Por tanto, explota al máximo tu sonrisa en la comunicación, ya que como ves, son muchos sus beneficios para conseguir esa ansiada conexión que deseas con tu público.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2009015212185)

4 errores a evitar a la hora de hablar en público

Según los pensamientos que dominen tu día a día podría decirse que eres una persona positiva o negativa. Algo que sin duda debes tener en cuenta a la hora de hablar en público si quieres hacerlo con éxito. La importancia de conocer y dominar aquello que pasa por nuestra mente, esos pensamientos recurrentes, las creencias limitantes y el diálogo interior, determinarán en un gran porcentaje que nuestra exposición sea adecuada. Por eso, ten en cuenta estos 4 errores a evitar a la hora de hablar en público:

1) Desapégate del resultado. Por supuesto que es comprensible que quieras realizar una buena conferencia, presentación o exposición pública, pero de entrada, no centres el foco en ese aspecto. Eso te causará todavía más presión, estrés, y alimentarás los miedos y las inseguridades. Si quieres evitar situaciones incómodas como empezar a sudar, temblar o perder la voz, no caigas en los extremos del estilo “Lo hago bien” o “Lo hago mal”. El resultado es un conjunto de varios elementos. Prepárate según tu objetivo y pon el foco en lo importante: tu público.

2) Cuida tu diálogo interior. Me gusta remarcar el trabajo interior que hay que hacer para aprender a comunicar eficazmente, algo que trato con mayor profundidad en mis mentorías. ¿Qué tipo de pensamientos pasan por tu cabeza cada vez que tienes que hablar en público? ¿De dónde proceden esas creencias negativas que te están limitando?

El diálogo interior es esa voz que escuchas continuamente y te acompaña a todas partes. Debes ser consciente de que nuestra mente se puede convertir en nuestro principal enemigo si no eres capaz de dominarla en esos momentos que requieren tanto de nuestra parte. Si antes de salir a escena estás repitiéndote frases del tipo: “No puedo, “Soy incapaz”, “No valgo para esto” o “Estoy muy nervioso”, lo único que vas a hacer es darle el poder a tu mente y que los miedos te roben todo el protagonismo. Debes aprender a cortar esos pensamientos de manera tajante.

3) Olvídate del qué pensarán los demás. Céntrate en ti y en dar lo mejor ti mismo cuando hables en público. Evita pensar si gustarás o no a la audiencia, si les gustará o no el contenido, si les caerás bien o no. Esta práctica también aumentará considerablemente tus nervios y tu presión en el escenario. Una de las cosas que más se valora en un orador es la autenticidad. Sé tú mismo, actúa con naturalidad, y conectarás más y mejor con tu público.

4) Deja de lado el perfeccionismo. Sé que muchos sufrimos esa necesidad de hacerlo todo perfecto, sin embargo, es algo a lo que te animo desde ya a dejar de lado. Nada supone más estrés escénico que la perfección. ¿Alguna vez diste una conferencia desastrosa? ¿Te quedaste en blanco en un momento clave? ¡Bienvenido al club! Nadie que se expone públicamente está libre de vivir alguna de esas situaciones. E imagino que si estás leyendo este post, pudiste superarlo. Relativiza las cosas y tómalas como algo natural. No generalices tampoco, si una vez no salió bien, ahora tienes una nueva oportunidad para hacerlo mejor.

Aprender a hablar en público de forma eficaz requiere de técnicas, y sobre todo, de mucha práctica. Si eres capaz de gestionar tus emociones y dominar a tu mente, lo tienes fácilmente todo ganado. No dejes que los miedos y las dudas ganen esa batalla, porque de esa manera, evitarás esa exposición y convertirte en un gran comunicador. Y la comunicación, te abre todas las puertas de tu vida.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2007274867832)

7 claves para aumentar tu inteligencia emocional en comunicación

Aprender a gestionar nuestras emociones es fundamental para conseguir nuestros objetivos en la comunicación, especialmente cuando hablamos de ámbitos como el de la política o de la empresa. Hablar en público o ante la audiencia en los medios de comunicación supone siempre estrés, tensión y, a veces, incluso miedo.

Por eso es importante trabajar la inteligencia emocional con unas determinadas pautas, y poner en práctica unas recomendaciones en nuestro día a día que nos permitan sobrellevar esos momentos de manera eficaz.

Para conseguirlo deberemos entrenar nuestro interior, ya que cuanto más conocimiento tengamos sobre nuestras emociones y sobre cómo influyen en nuestros discursos, más desarrollaremos esta habilidad. Lo que nos permitirá tener una comunicación mucho más efectiva. En este post te damos 7 claves para aumentar tu inteligencia emocional en comunicación.

1) Gestiona tus propias emociones. Debes aprender a entender tus emociones y las posibles carencias, así como tus habilidades. Trataremos de comunicarnos desde un estado de autocontrol para evitar los mensajes erróneos que pueden darse si lo hacemos desde un estado marcado por el estrés y la tensión.

2) Practica la relajación y medita. Cada día tómate un tiempo para ti para relajarte y conectar contigo mismo. Realiza respiraciones profundas de forma lenta y consciente. Observa cómo el aire entra en tus fosas nasales, poniendo toda tu atención en este proceso. Las meditaciones guiadas pueden ayudarte a conseguir esa serenidad que buscas. Tu nivel de estrés se reducirá de manera considerable y te permitirá comunicarte mucho mejor.

3) Entrena la comunicación asertiva. La asertividad es una forma de comunicar con la que expresamos nuestros derechos, opiniones y sentimientos sin dañar a nadie y sin dejar que nadie nos dañe a nosotros. Si sufrimos estrés, es posible que en algunos momentos nos sintamos especialmente irritables y saltemos con facilidad, por lo que dirigirnos a los demás asertivamente nos ayudará a emitir mensajes claros, a sentirnos seguros y a generar empatía y confianza.

4) Potencia la empatía. La empatía es una habilidad que nos permite ponernos en el lugar del otro y tratar de entender sus emociones, algo esencial cuando trabajamos en equipo. Sin duda es un pilar clave para que nuestra comunicación sea efectiva, porque tendremos que adecuar nuestro mensaje con el foco puesto sobre las emociones y los sentimientos que nuestra intervención provoca en los demás.

5) Expresa tus emociones. A pesar del cierto pudor o miedo que te de compartir tus emociones, si lo haces, conseguirás transmitir tu mensaje de forma más efectiva. Si algo valora el público es esa parte más humana que a veces ocultamos en nuestra faceta profesional. La vulnerabilidad nos conecta y puede ayudarte a llegar más y dejar huella con tu mensaje. Así que reconocer lo que sientes en un momento determinado, aumentará la confianza de tus oyentes. Te mostrarás más cercano.

6) Lenguaje positivo. Trata de elaborar tus mensajes desde la positividad para lograr un buen diálogo, sobre todo cuando buscas un cambio en la conducta de otra persona. Pon atención a aquello que piensas de manera más recurrente y a las palabras que forman parte de tu vocabulario. Si te expresas de forma negativa, atraerás más negatividad y los niveles de estrés se dispararán. Enfócate en los pensamientos que te sumen y utiliza un lenguaje positivo. ¿Cómo te sientes? Haciendo este cambio transformarás tu vida. Hazlo siempre desde la amabilidad y conseguirás mejores resultados.

7) Haz deporte. Practicar ejercicio regula nuestras endorfinas y equilibra cuerpo y mente. Elige la modalidad que más te guste: correr, yoga, pilates, aerobic, bailar…Lo que quieras, pero, ¡muévete! El movimiento es energía. Una vez terminada la práctica comprobarás rápidamente sus efectos. Y eso se reflejará también en tu comunicación.

Sin duda la situación actual exige potenciar la inteligencia emocional en las empresas, en los equipos y en el liderazgo, ya que debe apostarse por la flexibilidad y adaptabilidad como recoge Jobsora en su blog: https://es.jobsora.com.

Aprender a gestionar el estrés y tus emociones te llevará a obtener una vida más satisfactoria y a alcanzar tus metas de una manera más rápida y eficaz. Eso se traducirá en un mayor éxito en tu comunicación, ya que si dominas tu interior, te resultará más sencillo conectar con tu público y transmitirles tu mensaje.

(Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Identificador 2007274867849)

Potencia tu comunicación con 10 acciones

(Especial cuarentena)

Dominar con seguridad y convicción la comunicación en diferentes contextos es una de las destrezas que todo líder político, directivo o empresario necesita para atender sus funciones públicas con éxito. Dada la situación actual que estamos viviendo, es un buen momento para hacer una autoevaluación a nivel personal y profesional; y aprovechar este tiempo para desarrollar nuestras habilidades comunicativas, revisar nuestros objetivos, analizar nuestros canales de información y explotar nuevas fórmulas. Potencia tu comunicación con 10 acciones que puedes realizar desde casa con ejercicios y prácticas que incluso puedes compartir en familia.

Y es que en situaciones de crisis, como decía Charles Darwin, “no es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio.” Las empresas que sigan remando, buscando nuevas opciones, reinventándose y comunicando los beneficios de sus servicios, serán las que saldrán adelante e incluso fortalecidas cuando termine esta etapa.

1) Crea contenido que aporte valor a tu comunidad, a tus potenciales clientes o electorado. Dedica tiempo a escribir en tu blog tus reflexiones o ideas, redacta entradas y guías con tips, prepara publicaciones para tus redes sociales que respondan a los intereses o necesidades de tu audiencia, colabora con expertos para compartir vuestros conocimientos en formato entrevista o evento, etc. Son tantas las opciones que tenemos actualmente, que te aliento a que busques la forma más idónea para ti. El contenido es el rey y debe estar presente en tu estrategia de comunicación.

2) Revisa y mejora tus perfiles sociales. Como nuestra página web, nuestras redes sociales son un escaparate de nuestros negocios y marca personal. Son un reflejo de nosotros mismos. Todo comunica, por tanto, completa el máximo de información posible y mantén tus redes actualizadas con una buena imagen y un buen contenido.

3) Abre tus canales de información y distribución. Si la cámara es tu asignatura pendiente, lánzate a hacer vídeos, es un buen momento para practicar y dar un paso más en tu estrategia de comunicación. El vídeo supone ya un 90% del contenido que se consume en la red y te acerca a tus potenciales clientes o votantes.

También puedes lanzar tu podcast. Sin duda este formato también está creciendo mucho en audiencia y, si todavía no dispones de tu programa, puedes empezar hoy mismo a darle forma, ya que con herramientas sencillas y gratuitas puedes ponerlo en marcha. Con estos nuevos canales ganarás visibilidad y posicionamiento como autoridad en tu nicho.

4) Desarrolla tu comunicación no verbal. La mirada, los gestos, la postura…Todo comunica. Ensaya frente al espejo o ante la cámara alguna de tus próximas conferencias, discursos o entrevistas. Te ayudará a ver tus puntos de mejora y a tenerlos en cuenta para trabajarlos.

5) Potencia tu voz y paralenguaje. Mejora tu vocalización y modulación con ejercicios prácticos como la lectura de trabalenguas, poesía o noticias de la prensa escrita o digital. Lee en voz alta y verás cómo cada vez consigues tener una locución mucho más ágil y eficaz.

6) Revisa y mejora tus guiones de trabajo. Ya sea tu pitch de presentación, tu pitch de ventas, las características y los beneficios de tus servicios o tu guión de objeciones. Dale una vuelta y piensa en posibles mejoras que puedas incorporar.

7) Fórmate y crece. También nos encontramos en un muy buen momento para aprender, crecer y seguir potenciando habilidades. Piensa en nuevas metas personales y profesionales. ¿Cuáles son tus aficiones? ¿Sobre qué te gustaría aprender y nunca lo haces por falta de tiempo? ¿Qué herramientas necesitas para desarrollar tus funciones? Trabaja con un mentor o un coach que te ayude en tu camino hacia tus objetivos.

8) Explota tu creatividad. Investiga tu mercado, las nuevas tendencias o a tu posible competencia, y saca a relucir tu potencial en forma de creatividad. ¿Cómo puedes ayudar en esta situación? ¿Qué puedes mejorar? ¿Qué nuevas líneas de negocio se te ocurren?

9) Mantén los contactos tanto a nivel personal como profesional. Explota todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición para estar en contacto con los tuyos y tu audiencia. Dedica un tiempo cada día para esta actividad: WhatsApp, redes sociales, email, vídeollamadas…Estamos cerca a pesar de la distancia. Eso creará conexión y sensación de cercanía y confianza. Es muy importante mantener el contacto con tu público objetivo, que sepan que sigues ahí y cómo puedes ayudarles.

10) Practica tu comunicación con los tuyos. Algunos ejercicios entretenidos y divertidos que puedes realizar en tu casa (o también de manera online con compañeros o con tu equipo) son: hacer debates y simular ventas para trabajar las principales objeciones, ya que te ayudará a mejorar tu capacidad de argumentación; adivinar películas solo utilizando nuestra comunicación no verbal; o dar un discurso desde distintos estados emocionales que deberemos detectar.

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